
Ahora que podès reconocer què el arbòl
donde trepabamos juntos,
eras vos.
¿Què te gustarìa estar haciendo?.
Nuestro cuento fabuloso, aùn,
mendiga un final feliz.
Ahora què presumo de mi ala rota
al sol.
En esta tarde me ganò la humildad,
porque al final
no soy mas que lo que dejaste
colgando en las ventanas.
Y hoy vas por la calle llena de vida,
y yo, me vuelvo viejo
en mi hermoso y perpetuo manicomio.
En mi iglesia ya nadie reza
porque mi dios hace lobby
con un dealer mezquino y soberbio.
Duerme entre tus piernas
ese pararrayos antisoledad
que recordarte me reduce
a yo y mi sùbita miseria.
Sin embargo...
Voy a ser el Gardel de tus pesadillas,
los dias que me quieras..

4 comentarios:
uno no sabe lo que puede encontrar navegando y haciendo memoria. pasate por el blog, cada tanto nos cruzamos en el laburo . buenas letras por ahi abajo. seguiré leyendo
LUCHo
El y su miseria
y su desfortuna
y su soledad...
quiero ver sus colores, esos que tiene atadosguardadosapretados en una caja de cartón, suelte y abra! no le tema al vuelo, con ala rota y todo, antes de que se le vuelva de papel el corazón. Los ícaros como usted siempre saben arreglárselas...
donde está mi gardel??estoy en una pesadilla....
donde está mi Gardel? estoy en una pesadilla y lo necesito...
Publicar un comentario en la entrada